Un vistazo al trabajo de: Lorena Azpiri

Desde pequeña me ha gustado dibujar. Crecí viendo a mi padre en la mesa de dibujo y admirando su trabajo, y en un ambiente en el que lo audiovisual siempre estaba presente.

Dibujaba toda la tarde por diversión, y decidí estudiar Bellas Artes en la UCM, lo cual no fue nada satisfactorio. acabé tomando muchas clases de modelado en barro, pues allí mis profesores me daban más libertad, mientras que el dibujo y pintura se limitaban a básicamente a dibujo al natural en papeles enormes y pintar bodegones de “corchopan” pintado. No era muy creativo.

Ya fuera de la universidad empecé a experimentar con el ordenador y poco a poco fui desarrollando mi método de trabajo.

Aprender tiene partes divertidas y otras que no tanto, pero siempre será más satisfactorio cuando sientes una gratificación en ello, porque entonces eres tú mismo el que siente la necesidad de aprender más para ser mejor en lo que haces. Cuando yo empecé a dibujar no sabía nada de proporciones, de composición, etc, pero estudié (y estudio) el trabajo de otros artistas y referencias para mejorar esos aspectos, pero enfocados en una dirección concreta de mi elección, en mi caso un estilo “cartoon”. Lo que ocurrió en mi caso con Bellas Artes fue que, aunque es lógico que los primeros años las clases de dibujo se basen en el dibujo al natural, fue decepcionante llegar a cuarto de carrera y seguir haciendo lo mismo. A veces por diversión exageraba ciertas partes del cuerpo, hacía los ojos más grandes, etc, y mis profesores me reprobaban. Sin embargo, en escultura era libre de hacer lo que quisiera, y por ello acabé haciendo más horas de modelado en barro que de dibujo. Así que supongo que depende también del profesor.

Con repecto a la formación autodidacta, depende de la persona. Al final ambas cosas se complementan, aunque un ilustrador de clases de dibujo creo que siempre va a tener un aspecto autodidacta en su formación. Cuando ves cómo trabaja el color un ilustrador e intentas imitarlo en tu casa por tus propios medios, estás siendo autodidacta. Hoy en día tenemos miles de tutoriales en internet, infinitas imágenes en las que inspirarnos y tomar referencias, y también seminarios y revisiones de portfolio por parte de ilustradores profesionales que nos ayudarán a encaminar el trabajo. Pero si encuentras una buena academia o un buen profesor también puede ser muy beneficioso para tu formación. A veces haces una ilustración y ves que algo falla pero no sabes decir el qué, un buen profesor ayudaría a identificar y pulir nuestros fallos y potenciar nuestros puntos fuertes.

Intento trabajar distintos estilos, por diversión y porque todos los proyectos tienen su tono y sus particularidades, no es lo mismo ilustrar un cuento infantil que un juego de mesa de zombies, por ejemplo. Aunque creo que mi trabajo es bastante reconocible, sobre todo por el uso del color. Que mi estilo sea muy reconocible, no sé si es una desventaja. Si alguien se pone en contacto conmigo para hacer un retrato realista, por ejemplo, es un trabajo que tengo que rechazar, pues no lo haría bien. Pero si alguien quiere una ilustración colorida y desenfadada para su proyecto entonces tengo más posibilidades de que me elijan como su ilustradora. Esto es algo que pasa con todos los ilustradores, cada uno maneja su estilo, y cada estilo encajará mejor en unos proyectos que en otros.

Intento hacer un poco de todo, y ahora mismo estoy contenta con los trabajos que tengo por delante, porque coinciden con mis intereses y hobbies (juegos de mesa y ordenador, cuentos infantiles…) Mis metas son sencillas, poder seguir viviendo de mi trabajo y tener cada vez más libertad para hacer los proyectos que más me interesan.

Lo que más me gusta es trabajar junto con mi hermana en la creación de cuentos, pues ahí somos nosotras las que tomamos las decisiones y tenemos total libertad creativa, hacemos muy buen equipo.

Trabajar con mi hermana es muy fácil porque nos hemos criado juntas. esto significa que hemos visto las mismas películas, jugado los mismo juegos, leído los mismo libros. Así que nos es fácil coordinarnos y encontrar puntos de acuerdo, que es al final lo más difícil cuando un proyecto depende de más de una persona. Además son proyectos personales, por lo que tenemos total libertad para hacer lo que queramos, y luego ya vemos si se puede publicar

-Ahora tienes que seguir la Cadena del Talento…

Buf! Pues la verdad que he conocido a muchos ilustradores buenísimos en mi paso por las ferias, pero si queréis algo diferente y original os recomiendo que le echéis un ojo a Juapi .

Si te ha gustado el trabajo de Lorena, puedes visitar su web personal, donde encontrarás muestras de sus trabajos y podrás estar al tanto de sus proyectos y publicaciones: www.lorenaazpiri.com

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