`El domador de lagartijas´ de María Dolores García Pastor

De la Mano de Cristina Bou, siguiendo con la cadena, nos llega María Dolores. Bienvenida a La Cadena del Talento

María Dolores tiene ya tres novelas publicadas: `El susurro de los árboles´ premio Yoescribo.com en Septiembre de 2008, `El café de la luna´ de la editorial Alrevés en Febrero de 2012 y, recién salida del horno prácticamente, `El domador de lagartijas´ de Palabras de Agua Editorial, de Febrero de este mismo año.

Pero, ¿quién es María Dolores García?, háblanos de ti.

Es difícil hablar de una misma. Te diría que soy una señora de cuarenta y ocho años que pasa la mayor parte de su tiempo con tres perros y un gato, que lee y escribe, que es una misántropa asocial que prefiere a los animales que a las personas, que colecciona vidrios de mar, caracolas y plumas, que hace un año empezó a bailar danzas orientales y se convirtió en presidenta de una colla castellera (a la vejez viruelas), que toma té y quema incienso, que tiene la mesa más desordenada del mundo, que siempre anda fabulando alguna historia, que es muy tímida e insegura pero nadie se lo cree, que cuando le hacen daño se aleja pero no trata de devolver el porrazo, a la que le gusta llevar camisetas frikis y comer chocolate y helados… Pero imagino que eso no es lo que te interesa. Podríamos decir que soy alguien que siempre escribió pero que jamás pensó que llegaría a ser escritora, de haberlo pensado seguramente me habría puesto un nombre más comercial. Fue pasados los treinta cuando un cambio importante en mi vida me llevó a hacer lo que siempre había soñado: no tenía nada que perder así es que fui a por todas. Y escribí una novela que dejé en un cajón. A partir de ahí participé en un montón de concursos de relato corto sin éxito, aunque sin saberlo me estaba formando ya que a escribir, aunque suene a Perogrullo, se aprende escribiendo. Dos años después, cuando ya estaba a punto de tirar la toalla, llegó el primer premio y pensé “pues no lo haces tan mal”, y tomé impulso para seguir escribiendo. Luego llegó el Yoescribo.com de novela y la publicación de El susurro de los árboles y más premios y colaboraciones en diferentes medios reseñando o recomendando libros, y la posibilidad de ser jurado en algunos certámenes literarios y un montón de cosas más, todas relacionadas con la literatura y los libros. Y con trabajo y paciencia llegaron dos novelas más. Llevo más de una década en esto y aún tengo ganas de seguir adelante.

¿Qué inspiró el título de `El domador de lagartijas´?

Los mecanismos creativos son extraños y la mente de los escritores también. Acostumbro a poner título a mis novelas una vez acabadas, suelo extraerlos del texto que he escrito, pero en el caso de El domador de lagartijas el título fue lo primero. ¿Se puede escribir una novela a partir de un título?, te preguntarás. La respuesta es sí. Para llevar y traer a mi hija del colegio voy por un camino rural y es ahí donde trabajo mentalmente muchas ideas. Se me cruzó una lagartija y me hizo pensar en un libro de Juan Marsé que hace referencia a estos animales. Dándole vueltas llegué al domador y pensé que podía ser un buen título para algo pero aún no sabía para qué, así que lo apunté en una de mis libretas de ideas.

Seguí dándole vueltas. Tenía pendiente escribir una novela sobre mi abuelo, un republicano represaliado por el Franquismo, pero no sabía cómo afrontarla. La falta de información en la que basarme y el vértigo a escribir sobre algo tan próximo me paralizaban y no encontraba la manera. A veces hemos de parapetarnos en la ficción para explicar nuestra propia realidad, así que me inventé una historia que no es la de mi abuelo pero contiene muchos retazos de su vida. Una cosa llevó a la otra y surgió la novela que encaja a la perfección con ese título. Como ves es una explicación un poco extraña, pero fue así.

En esta tercera novela, “se habla de la infancia y los sueños, sobre las derrotas impuestas y los pequeños triunfos que todos llevamos dentro”, ¿podríamos decir que es como la vida misma?

Es una parte de la vida, sí. También de la historia, de la historia en minúscula que es la que escribe la gente anónima. El domador de lagartijas está ambientada en la posguerra española y, aunque con personajes y una trama ficticia, está plagada de anécdotas familiares que desde niña oí explicar. Si hay algo con lo que los republicanos españoles tuvieron que aprender a vivir tras la derrota fue con el silencio y los sueños rotos. La gran derrota, la de la guerra, se vio agravada con la represión, la humillación de los vencidos, las muchas injusticias… La Historia, con mayúsculas, la escribieron los vencedores, los golpistas, y todavía no ha habido reparación ni se ha hecho justicia con los que perdieron, aún quedan cadáveres en las cunetas o enterrados al lado de las tapias de los cementerios. Teóricamente mi novela trata sobre perdedores, aunque su gran triunfo fue que siguieron adelante pese a todo, con el cuerpo castigado y los sueños rotos. Nunca viene mal un poco de justicia poética, aunque sea literaria.

Hemos visto que ya va por la segunda edición, eso es fantástico, ¿no?

Sí, es genial. Los números no me gustan demasiado pero en este caso atestiguan que nos están leyendo y eso es maravilloso. También lo es lo que me cuentan los lectores. Que te escriban para decirte que lo leen despacito porque les da pena acabarlo hace muchísima ilusión. Está funcionando bien aunque el hecho de que lo haya editado una pequeña editorial hace que todo sea un poco más complicado.

Y, pregunta trampa, también tienes un blog “va de té y libros”, ¿qué te gusta más leer o escribir?

Siempre digo que podría vivir sin escribir pero no sin leer aunque me doy cuenta de que en el fondo no es cierto. En realidad no paso más de uno o dos días sin escribir, ya sea ficción o no. Como gustarme me gustan infinito las dos cosas. Leo desde los tres años y no concibo la vida sin lecturas ni libros. La escritura vino después pero es mi manera de estar en el mundo. Al final para mí escribir es como respirar o pensar.

¿Dónde podemos adquirir tus novelas?

El susurro de los árboles se publicó en el 2008 gracias a un premio literario y se hizo una edición corta, creo que unos quinientos ejemplares, actualmente no está disponible pero no descarto volver a buscar editor. El café de la Luna todavía se puede encontrar en algunas librerías on-line o en Amazon. Y El domador de lagartijas está disponible en librerías de España y en otras muchas de la red, también en Amazon y se puede pedir directamente a la editorial Palabras de Agua.

Y, para finalizar, recomiéndanos a alguien que siga con esta maravillosa cadena de talentos que se está creando.

Pues os recomendaría a la talentosa poeta mexicana Arlette Luévano.

H.F Ruiz

Me gusta escribir, leer, ver películas y, sobre todo, compartir mi tiempo con mi gente.