`Alma de rosas´ y Amparo Belmonte.

Hoy en La cadena del talento tenemos el placer de contar con Amparo Belmonte.

Cuando Raquel te da el relevo y nos pasa tu contacto, lo hace directamente como Amparo Belmonte, escritora de historias reales… Después, indagando por las redes, te descubro como María, escritora de poesía, narrativa contemporánea y fantasía… Y, sinceramente, no quiero elegir a una, me quedo con las dos, con la esencia que transforman en letras y palabras… ¿qué pretendes transmitir con tus textos?

Has elegido la palabra clave para mí: transmitir, porque esos fueron mis comienzos cuando escribí mi primera novela «Las dos Teresas» hace ya seis años. Mi objetivo primordial con este libro fue transmitir sentimientos y vivencias de una historia real y autobiográfica para mostrar a los demás como ejemplo y motivación que los sueños pueden hacerse realidad si nos esforzamos y creemos en ellos. Posteriormente con mis siguientes novelas sí que es cierto que al ser obras de ficción la perspectiva cambió con la intención de entretener al lector y hacerle disfrutar desde el principio hasta el final, (dejando esa huella que se te erice la piel por la emoción). Esto solo puede conseguirse si das credibilidad a tus personajes, pero no es nada fácil. Tienes que visualizarlos y plasmarlos en el papel como si fuesen de verdad. Solo si tú crees en ellos es cuando lograrás cautivar al lector. Lo que quiero decir es que si tú misma te emocionas con lo que has escrito, el lector también lo hará a través de la personalidad de cada personaje, con sus virtudes, sus manías, sus errores o sus victorias. Yo he leído a escritores que tiene una prosa perfecta y, sin embargo, no me ha gustado la novela porque no he sentido nada. El escritor debe ser como un mago que sepa utilizar las palabras adecuadas en cada situación con ese don que no todos poseen, la imaginación unida al sentimiento, tanto en lo bueno como en lo malo. Escribir es igual que una droga y al mismo tiempo un acto de suma valentía porque siempre está presente el miedo a que nadie te lea y aún sí eres feliz creando nuevos mundos y cielos dónde poder seguir soñando. Y eso es lo que yo pretendo con mis historias, hacer partícipe al lector de mis locuras para que vuelvan a confiar en mí.

`Alma de rosas´ es un libro de poesía, pero, ¿puede ser también un libro de vivencias?

Según se mire. La poesía es un género muy complejo porque juega con la desventaja de no gustar a todo el mundo. En mi caso, emana de verdaderos sentimientos que afloran con la cadencia de la rima versada. La amargura o el dolor que yo intente transmitir al escribir poesía sale a flote en algunos poemas, pero en otros no, por dramáticos que puedan llegar a ser. Es como cuándo un escritor narra la escena de un asesinato y no por ello significa que haya matado antes a alguien. Pues lo mismo ocurre con mis poemas, son pequeñas historias con alma que pueden verse desde muchas perspectivas y que el lector interpreta a su manera. En la mayoría son el reflejo de lo que llevo dentro y en otros me nutro de lo que me rodea. Lo interesante y satisfactorio es saber que muchos lectores se identifican con ellos y los sienten con la misma intensidad.

Me he permitido rescatar unos versos:

“Mi madre me mira callada

desde la ventana, y sus ojos llorosos

me hablan sin decir nada, desde el otro lado,

desde el alma,

donde el pensamiento abre

palabras mudas robadas.”

Imagino que tú lo escribes con una intención y un sentimiento… pero gracias a la magia de la escritura, yo los leo con otra proyección, totalmente diferente, pero igual de fuerte y emocionante… ¿Son palabras que podemos adaptar a diferentes contextos?, por decirlo de alguna forma.

Este poema en particular es muy especial para mí. Está dedicado a mi madre que falleció cuando yo tenía trece años. Su muerte me marcó y esa huella quedó sellada en mi alma para siempre. A lo largo del poemario hay otros dedicados a mi padre que también murió cuando yo tan solo tenía ocho meses y sale reflejada esta pérdida que, por otra parte, podría interpretarse de distintas maneras. Mi poesía lleva mucho sentimiento acumulado y sí que es verdad que se puede leer entre líneas. Lo más bonito que me han dicho hasta el momento es que mis poemas hacen sentir, porque ¿Quién no ha perdido a una madre o a un padre? ¿Quién no ha sufrido un desamor o un desengaño? ¿Quién no ha bebido de la copa de la decepción o del desencanto? Pero no nos pongamos tristes, mi poesía también vibra con la ternura de los ángeles, el amor incondicional, los cielos estrellados, el bello amanecer o la sensibilidad ante la naturaleza y los animales.

`Las dos teresas´ es una obra un poquito más antigua, pero “Enviaré rosas desde el cielo a todos los que me lo pidan” me ha tocado el corazón… ¿quizás esta si es una historia de esas reales que mencionábamos al principio?

Sí, es una historia autobiográfica a la que le debo que hoy en día me considere que soy escritora. Todo comenzó al terminar de estudiar la carrera semipresencial de Óptica y Optometría en Tarrasa que la dirección de mi empresa nos ofreció a los asesores comerciales. Un objetivo que por circunstancias personales nunca pude realizar, necesitaba trabajar y los estudios superiores quedaron relegados. Fue una segunda oportunidad que me brindó el destino, tenía cuarenta y dos años de edad y sin pensar en lo complicado que al final resultó ser, tras cinco largos años de una vorágine de esfuerzo estudiando por las noches y trabajando todo el día, además de llevar la casa y la familia, conseguí obtener el título universitario de Optometrista, una de las experiencias más gratificantes que he hecho en la vida. A los pocos meses de acabar me di cuenta de que tenía una historia que contar y así nació mi primera novela «Las dos Teresas» basada en todas las anécdotas que viví en esos años de sacrificio junto a una serie de señales que me fueron acompañando a lo largo del camino: la aparición de una rosa en cada situación de la mano de mis dos santas a las que adoro; Teresa de Lisieux y Teresa González Quevedo.

La frase «Enviaré rosas desde el cielo a todos los que me lo pidan…» es el lema de Sta. Teresa de Lisieux que prometió antes de morir y que en mí caló tan hondo que realmente creo que es verdad, pero para ello, tienes que abrir la mente y el corazón. «Las dos Teresas» son, sin ninguna duda, mi niña mimada, y lo más curioso es lo que sucede después de leer este libro, pues son tantas las anécdotas que me han hecho llegar relacionadas con las señales de las rosas, que daría para escribir una segunda parte. Quizá algún día pueda volver a publicarla para que su mensaje llegue a todo el mundo. Como muestra quiero dejar las bellas palabras de un escritor al que admiro por lo bien que escribe y que expresó sobre esta novela cuando se editó: «Es inevitable sonreír en ciertas ocasiones leyendo el libro, aunque a veces la tristeza también aflora. Pero siempre, siempre, muy entretenido. Historias que podrían ocurrirle a cualquiera. Me he sentido muy identificado con la autora. Una lectura preciosa. J.P. Naranjo»

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto en estos momentos?

Ahora estoy terminando ya mi cuarta novela «Peces Naranjas», una narración de dos historias diferentes a caballo entre la intriga y la realidad que se entrelazan en el camino de Santiago desde Zaragoza, mi ciudad. También tengo dos novelas pendientes de publicar y sigo con un segundo poemario, pero será cuando quiera el destino, pues solo lo haré cuando esté muy segura. He aprendido a moverme por este camino y no tengo prisa. Todo llegará en su momento justo, ni antes, ni después. Y relatos, uno editado con Suseya Ediciones, «Los gatos mariposa» en la antología multiautor SENDEROS MÁGICOS y dos más que espero se publiquen este año, «Zira» con Alberto Santos Editor y «La sonrisa de oro» con Suseya, ambos también de fantasía.

¿Dónde podemos encontrar tus obras? Y, ¿encontrarte para seguirte en las redes?

«Los gatos mariposa» en la página web de Suseya Ediciones y el poemario «Alma de Rosas» en todas las librerías bajo pedido, en la página web de la editorial Platero.es, Casa del Libro, Amazón y en la Librería Central de Zaragoza. Desde aquí quiero agradecer a la editorial Platero Coolbooks la oportunidad de que este poemario haya visto la luz y su confianza.

En las redes podéis encontrarme en Facebook como María Monteguer o Amparo Belmonte Meseguer. En Twitter e Instagram y en mi blog.

Y, para finalizar… ¿a quién le pasas el relevo de esta cadena de talentos?

A mi compañera Cris Bernadó, Ana Cristina García. Una escritora de narrativa histórica autora de «Beatriz, la dama de Vallbona», una novela que a mí me encantó y que os invito a leer.

Muchísimas gracias a la Cadena del Talento por regalarme este espacio tan importante para los que intentamos hacernos un hueco en este complicado universo de la escritura y mi más sincero apoyo y afecto a todos los escritor@s que al igual que yo, aman, viven y sueñan escribiendo.

Amparo Belmonte Meseguer.

Gracias a ti, Amparo. Nos leemos.